Miércoles 20 de Enero de 2010
Sobre el Multiespacio
Sr. Director:
Se está meneando tanto el tema del multiespacio en la vieja Terminal de Omnibus, que me decidí a hacer mi modesto aporte a la confusión general.
No cabe duda que la situación es muy particular: un predio que fue mercado municipal y luego estación de ómnibus y unos museos modernos y espaciosos, todo ello ocupando un espacio de la ciudad, tentando a un grupo económico que tiraría todo abajo para reconstruir museos, dar lugar a un shopping de 70 comercios y lucrar con el nuevo emprendimiento durante 30 años. La ciudad resignaría un espacio de su pertenencia y una superficie dedicada al quehacer cultural (que sería reemplazado por otro cuya calidad ignoramos), mientras contribuimos a que los abnegados inversores lucren 30 años.
No sé si el tema está bien presentado. Cualquier error u omisión será aclarado debidamente por alguien que me pondrá en vereda, lo cual agradezco desde ya.
La cuestión me suscita más preguntas que respuestas. Tiene complejidad, desde luego. He leído en los medios opiniones variadas. Observo en algunas cierta inclinación peyorativa hacia la gente de la cultura y una curiosa antítesis con la pobreza. ¿Podemos considerar que los nuevos comercios harán una generosa contribución a la solución de la pobreza? ¿Qué sus fabulosos precios incidirán para que los marginados de siempre "se salven" de los precios del actual comercio de Rafaela?
Por fin se exterminarán las ratas que pululan en la vieja Terminal ¿Hoy es tan difícil una desratización, cuando la Municipalidad posee los elementos necesarios?
La Municipalidad carece de recursos para dar un buen destino al espacio. Pero ¿puede mantenerlo sin costos exorbitantes, hasta que surjan iniciativas y medios económicos que cristalicen algún proyecto viable?
Yo no puedo ofrecer soluciones. Sólo dudas. Las que quieran. Pero tengo conciencia que mi condición de ciudadano no me alcanza para decir: hay que hacer esto o aquello. Como ciudadano hasta puedo aspirar a ser presidente de la Nación. Sería temerario que usara de esa franquicia constitucional. La han usado actores, deportistas y cantantes. Así nos ha ido.
¿Entonces? Entonces hay un Gobierno municipal que no puede mantenerse ajeno ni arrojar el dilema a un plebiscito. Corresponde que decida mediante una política de Estado (si no corresponde esta expresión, tómese como una metáfora). Una política certera y esclarecedora para el pueblo. no le faltan asesores. Pagos y gratuitos. Los encontrarán en arquitectos, urbanistas y hombres del variado abanico de la cultura y la educación.
Yo no tengo idoneidad para formular propuestas sobre este tema. Y sé que como yo hay miles. Reconozcámoslo. Si usted, amigo lector, estima que no pertence a este grupo de los miles, mis sinceras disculpas.
Vicente Dómina
LE 6.284.824
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